miércoles, 3 de junio de 2009

La diferencia entre lo ordinario y lo extraordinario, es ese pequeño extra


El dinero, puede comprar una casa, pero no un hogar.
Puede comprar una cama, pero no el sueño.
Puede comprar un reloj, pero no el tiempo.
Puede comprar un libro, pero no el conocimiento.
Puede comprar una posición, pero no el respeto.
Puede pagar un médico, pero no la salud.
Puede comprar la sangre, pero no la vida.
Puede comprar el sexo, pero no el amor.

[Anónimo]

martes, 5 de mayo de 2009

La aprobación como factor limitante

Se me presento hace poco un debate exhaustivo de la aparente necesidad de aprobación de las personas, sociedad, como se quiera llamar, para poder vivir y de alguna manera ser aceptado y encajar en el entorno. Básicamente considero como punto principal que si bien la aprobación es un factor instalado en el seno de la estructura social (desmembrado en crítica, juicio de valoración, ideosincracia colectiva, etc), no debería limitar al sujeto en su forma de desenvolverse y actuar, interfiriendo de manera impositiva de acuerdo a "las reglas del juego" dictaminadas por el medio común (osea la misma sociedad compuesta por otros sujetos q se rigen bajo esta "ley" natural). Para hacer más claro este punto de vista, un ejemplo será muy útil (para los mediocres y los lentos q al igual q yo a veces les cuesta comprender las cosas sin uno de estos). Si yo pintase un cuadro porque, en este caso, me apasiona el arte (y en este caso, la pintura), y otro sujeto me dice con mucha diplomacia algo así como "tu cuadro es una porqueria" o "el vómito de un niño en un papel se ve mejor que eso", yo no dejaría de pintar solo porque a un fulano (o a muchos de ellos) no les guste mi obra es decir, la desaprueben según su parecer. Ya que de hecho también, y entrando en otro posible debate, no considero que el arte (y otras cosas) deba ser calificado por los "críticos", ya que un determinado, llamemosle objeto u cosa, no es objetivamente (valga la redundancia) bello o feo, es decir que uno determina subjetivamente una calificación de acuerdo a su gusto personal. En síntesis, no significa que algo nos gusta porque es bello, sino que es bello porque nos gusta (y así con otras cualidades), nosotros tenemos el caracter crítico sobre ese algo, pero nuestra opinion no determina su condición (estética en este caso). Para volver al tema central, defieniendo a la crítica como un modelo de aprobación ( o lo contrario), no debería ésta, limitarnos en nuestras decisiones o actividades, por el simple deseo de ser aceptado por el entorno. Eh aquí, otro punto a tener en cuenta, la diferencia radical entre necesidad y deseo, y destacar que realmente el ser humano (dentro de una civilización, una cultura, una sociedad definida) no tiene como necesidad para vivir la aprobación, es más bien un deseo, el deseo de "encajar" en un "molde" (sistema, si se quiere) con ideas y conceptos establecidos y fuertemente marcados. Cabe destacar, que el hecho de no necesitar la aprobación, no significa andar por la vida como un enajenado inverbe pasando por alto las reglas y pautas éticas, morales y de convivencia. Además la aprobación puede considerarse en algunos casos, concerniente al respeto del espacio ajeno y las relaciones; de manera sencilla, puedo no necesitar la aprobación para hacer algo, vestirme de tal forma, expresarme, etc, mientras esas cosas no asedien ni corrompan a los demas sujetos tácitos que me rodean ( en dichos casos, puedo considerar mis acciones como "reprobadas" e inadaptadas).
Para ultimar la idea expuesta (aclarando que es sólo un criterio y no un dictamen), considero a la aprobación como un método (subliminal) de manipulación, ejercido por cada quien, por todos, desde la cúpula hasta los mediocres plebeyos que algunos consideran que somos.


Alienada -

martes, 14 de abril de 2009

Vive
Ríe
Con esa euforia ígnea
Grita
Llora
Sin dilatar la melancolía
Cree
Espera
Con tus certezas y tus enigmas
Desea
Ama
Con la avidez que no se mitiga
Piensa
Busca
Lo que en tu mente se hace duda
Descubre
Camina
Por un sendero sin premura
Siente
Escucha
Lo que el silencio te oculta
Pregunta
Calla
Ante la incertidumbre presunta
Intenta
Crea
Lo que en el mundo es ausencia
Anhela
Sueña
Sin confinarte a lo asequible

jueves, 26 de marzo de 2009

Deserción


Un estrépito vibrar
Aguza mis sentidos
Eleva mi espíritu
Con impronta lividez
Por ósmosis de agonía
En la mas rígida penumbra
Que tal brillo de terciopelo
Se remonta al infinito
Con discreción y demencia
Levanta su emblema
De súbdito y gladiador
De una estirpe del silencio
Con un sello que marcó
La vorágine del tiempo
Entre el tumulto y la desidia
De los que juegan el juego
Los que viven del olvido
Y los que olvidan lo vivido
Sueño despierto con la lozanía
De lo que quiero y he querido
Ya no es de sangre mi sueño

Sino de cenizas y duelo indefinido.